Con la cena encarrillada, me remango el delantal y, reblandecido por la música que suena desde hace un rato, como el que pone en remojo unos mimbres, estoy en disposición de empezar el repaso anual con el debido sentimentalismo que estos asuntos requieren.
2009 ha sido un buen año. Viví lleno de paz, sin sobresaltos ni exceso de trabajo, que es a lo que aspiro para el resto de mi vida. Creo que la madurez consiste en dejar de querer hacer algo útil para la humanidad, triunfar, llamar la atención y demás pamplinas. Tiene más que ver con la calma, la comodidad, el aprovechamiento y la desdramatización. Mi propósito para el año que viene es seguir esta dirección y, sobre todo, evitar llegar a ese desierto de los tártaros en el que uno no espera más de su vida y se decide a hacerlo a través de la de sus hijos. Admiro muchísimo a las mujeres que no quieren ser madres, y también a los padres cuyos hijos no ocupan el primer puesto en el ranking de prioridades, como Escarlata O'Hara. Hay que ver las cosas que pienso.
En 2009 me casé. Lo cual iba a ser llevado a cabo como una gestión burocrática más, como el que va a empadronarse o solicita la tarjeta de parking para residentes, pero acabó convirtiéndose en una fiesta emocionante y divertida que recordaré siempre con cariño y gratitud. Aunque no fue una noche perfecta, la ronquera y unos guiris borrachos me impidieron disfrutar del karaoke en condiciones y faltaron un par de amigos a los que eché mucho de menos. Queda pendiente repetirla con ellos.
Lo cierto es que 2009 ha sido el año más feliz y confortable de mi vida. Este asunto me alegra mucho aunque entra en contradicción con otra de las moralejas que he extraído de la observación y las sesudas conversaciones conmigo mismo. En la vida, lo mejores platos se sirven al principio, cuando uno es fuerte y flexible como un junco. Cuando uno es un niño o un adolescente, piensa que la madurez le traerá resistencia y arrestos para afrontar cualquier obstáculo con paciencia y calma; pues no. Los años van dejando en la mochila el peso de lo chungo, la paciencia se agota con la solidez de los huesos, y cuanto más cerca estamos de la vejez, más cerca está la rodilla del suelo y más empapados estamos por el miedo. Esto, como todo lo demás, se explica muy bien en Buffy.
2009 fue el año Buffy. Serie sabia y emocionante como ninguna que todos ustedes deberían ver con devoción. Buffy es un compendio de la vida donde luce con especial brillantez la visión general y la capacidad que tiene lo fantástico para poner a prueba lo humano y explicarlo con profundidad. ¡Viva Buffy! En enero empecé con la primera temporada y en diciembre he terminado con la séptima. Y ahora, un terrible vacío ha quedado en nuestras vidas que ni siquiera Los Soprano han podido llenar. Uno de los dos portarretratos que nos regalaron el año pasado y que siguen vacíos sobre la cómoda albergará lo antes posible una foto de la Cazavampiros, a ser posible, en su baile de graduación.
En 2009 leí poquito pero bueno. Descubrí a Conrad y a Stephen King con gran regocijo. Lo de Conrad se veía venir, pero lo de King, al que siempre desprecié, ha supuesto una gran sorpresa. Pienso seguir leyéndolos a los dos. Descubrí también, y además yo solito, que Indiana Jones es una copia de Tintín; y luego leí por ahí que Spielberg miente y dice que cuando hizo IJ no había oído hablar de Tintín. ¡Ja!. También comparé el DVD con el Bluray; fue con El Padrino y tengo algo que decir al respecto: el salto es tan ancho como el que dimos entre el VHS y el DVD y la marcha atrás resulta imposible.
Lo mejor que vi o leí:
- Buffy Cazavampiros (Whedon)
- Los Soprano (Chase)
- Cita en San Luis (Minelli)
- Un pequeño asesinato y otras historietas de Alan Moore
- Majareta (Waters)
- Algunos cuentos de Cheever
- Algunos cuentos de Conrad
- Muerte de un viajante (Mario Gas)
Lo peor que vi o leí:
- Camino (Fesser)
- Slumdog Millionaire (Boyle)
- El luchador (Aronofsky)
Repasando el texto da la sensación de que voy marcha atrás, que me encamino a la adolescencia en lugar de a la madurez. Pero el espejo dice lo contrario, de manera que he pensado tomar medidas drásticas, como tomar Revidox o sacarme el abono anual de la piscina.
Por cierto, la música que suena es Once more, with feeling, banda sonora del episodio musical de Buffy. Sigamos en esta dirección. Feliz año a todos.
2 comentarios:
A este paso dentro de un tiempo recordaremos este año de la crisis con una sonrisa pletórica.
Uy, pues la crisis ni se me había pasado por la cabeza a la hora de repasar el año.
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